Por: Enrique Portuondo Tamayo
José Martí se le llamó autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada, por
llamar cada cosa por su nombre, por su visión y trascendencia en su
pensamiento.
Bajo este principio, cubanos residentes en la República Dominicana apoyaron
conceptos martianos ratificados por el líder histórico Fidel Castro, en la lucha por continuar defendiendo
su pensamiento y obra.
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea
interesante, y mi estancia en Dominicana en una fecha tan especial me permite
cada día seguir defendiendo la música cubana, así expresó el cubano Leo Vera
(Junior), un joven quien recién comienza su carrera por los predios del arte
musical.
“Para mí el 26 de julio, será siempre transcendental; los
artistas estaremos con la Revolución
como nos ha enseñado Fidel y Raúl. Nuestra canciones tendrán el condimento de
aquellos jóvenes que como yo entregan su sangre por la Patria, y por eso
venimos hasta este país hermano para demostrarlo”, significó el hijo del
cantante ya desaparecido, pero que sus matices, tonos y hasta gestos propios se
mantiene como legado a su padre.
Fidel define a Martí como el más genial y el más universal de los políticos
cubanos. Plantea que Martí nos enseñó su ardiente patriotismo, su amor apasionado
a la libertad, su repudio al despotismo y su fe ilimitada en el pueblo, por eso
es el autor intelectual del 26 de julio.
“Ha sido un acto extraordinario”, dijo Manuel Alcolea, “el Moncada
significó lo más grande en la historia patria; allí revivió José Martí y se
redimensionó la figura de Fidel. Este 26 de Julio como cada año nos levantamos
con nuestras ideas para seguir el ejemplo de nuestros próceres y de aquellos
jóvenes que cayeron en el combate. Ese es nuestro mejor tributo”, destacó.
En el Asalto a
los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente cubano, murieron
asesinados decenas y decenas de jóvenes martianos que solo defendían la
Revolución que empezó a gestarse aquel día, hace 61 años, único escenario que
permitió derrotar las imperfecciones y alcanzar las metas pendientes, que nos
hacen sentir hoy inconformes.
El Moncada fue el inicio de la libertad de nuestra América. Esa victoria
fue el esfuerzo con la llegada de Fidel y el triunfo de la Revolución; sin
dudas, un ejemplo que siguieron la América Latina de hoy, un sacrificio del
pueblo cubano, una enseñanza, así expresó, Vicenta Bell Escatren, viuda del
dominicano Francisco Alberto Caamaño, héroe de la guerra del 65 entre los
Estados Unidos y la República Dominicana.
“Los dominicanos sentimos respeto por la educación que le dio Fidel
al pueblo cubano y que ha sido capaz, de llenar la dignidad de América Latina. El valor que nos ha dado para
continuar, porque el bloqueo norteamericano no ha sido el impedimento para seguir
la lucha, como un ejemplo para el mundo. Todos, somos un pueblo espartano y
orgulloso. No hay palabras para agradecer lo que hizo por nosotros. Gracias
Cuba y Fidel”, concluyó.
La Revolución Cubana ha cumplido ese apotegma martiano de que la patria era
de todos y para el bien de todos, lo cual constituye un ejemplo para el resto
de los países. Podemos interpretar el significado y contenido de las Batallas
de Ideas como la obra cumbre de la espiritualidad de la Revolución Cubana.
Armas para la batalla, batalla de la vida, batallas del espíritu, fueron
premisas martianas del aquella epopeya, un 26 de julio de 1953, y hoy a 61 años,
el pueblo mantiene su vigencia con el cumplimiento de su deber diario en
cualquier frente de la Revolución.







0 comentarios:
Publicar un comentario